El miércoles por la noche salí de Barcelona sobre las 22:15h. El viaje (contando varias paradas de 15 min.) duró casi 8 horas. La verdad es que no se me hizo muy pesado, aunque no pude dormir. Tuve que distraerme toda la noche con el iPod. Una amiga mía y yo tenemos la teoría de que para estar "cómodo" viajando en bus, tren o similares tienes que renunciar a una parte de tu cuerpo. Yo renuncié a mi culo. Al final ya no sabía si me dolía porque además se me había dormido. Además, a medida que me iba acercando a mi destino me iba poniendo nervioso.
Pese a todo, el jueves a las 6 de la mañana estaba en Madrid. Allí me encontré con Manu López (Kuroudi), que había llegado poco antes. Los dos estábamos muertos pero teníamos que esperar hasta las 12 para poder ir al hostal a dormir (aunque por suerte pudimos dejar las maletas allí). Estuvimos perdiendo el tiempo por allí y luego ya fuimos al hostal y nos acostamos, aunque no por mucho tiempo, puesto que habíamos quedado con Pablo para comer. El resto del día lo pasamos paseando por Madrid y visitando varias de las tiendas de manga que hay. La verdad es que allí compré más que en el Expomanga.
El viernes, después de haber dormido como dios manda, comí por Madrid con mis compañeros de Menudo-Fansub y por la tarde fui por primera vez al evento. Ese día no había mucha gente, un gran alivio teniendo en cuenta el agobio que supone en esos sitios estar rodeado de frikis cosplayeados oliendo a humanidad. Además de pasearme por los stands estuve con Jeparla y Dianika, además de los de Menudo, y vimos la presentación de Nowevolution.
El sábado fue mucho más estresante. Estuve allí todo el día, y hubo momentos en los que no se podía ni respirar. Las colas para el ramen (cuyo stand curiosamente estaba al lado del de Ramen Para Dos) eran interminables. Fui a la presentación de la línea Gaijin de Glénat y también me dediqué a conseguir las firmas de todos los autores. También participé en la BloggerFesta junto a otros 14 blogs. La verdad es que estaba muy nervioso, pero me las apañé para presentar Calla y Lee como pude. Cené con los de Nowe y después estuve en Móstoles, aunque ya estaba para el arrastre.
Por último, el domingo también pasé gran parte del día en el Expomanga. Igual que el día anterior, terminé agotado y me dolían las rodillas, aunque por suerte no había tanta gente. Al final del día, sobre las 23:00h. cogí el autobús de vuelta a Barcelona. El viaje ha sido más rápido que el de ida porque he podido dormir algo, y además estuve hablando con una ilustradora toledana que se sentaba a mi lado. Esta vez renuncié a mis pobres rodillas. Llegué antes de las 7 pero hasta las 8:30 no llegué a casa por culpa de la huelga (y encima estaba lloviendo).
En general, han sido cuatro días muy intensos. Ha sido la primera vez que paso tantas horas en un evento de estas características y aunque terminase agotado ha valido la pena. He conocido a mucha gente (a algunos sólo me faltaba conocerles en persona, a otros ni les conocía de antes) y me lo he pasado muy bien. ¡Muchas gracias a todos por estos días y a ver si el año que viene se puede repetir!

